Tu puedes encontrar lo mejor de Dios.
El sabio Salomón dijo hace mucho tiempo, “porque con ingenio harás la guerra, y en la multitud de consejeros esta la victoria” (Prov. 24:6). Hoy Salomón no se sentiría muy seguro con la multitud de consejeros cristianos que están disponibles.
He probado muchos de los libros sobre consejería y para ser justo debo decir que en casi todos he encontrado ayuda valiosa. La virtud de este libro es que es un paquete de gran cantidad de sabiduría práctica utilizando muy pocas palabras.
El testimonio de muchos libros de consejería es que en realidad los consejeros se han aislado trabajando en clínicas para aconsejar. La consecuencia es que la teoría esta bien pero la practica no. La fuerza de este libro esta en el autor. Eric Maddison, ha sido mucho tiempo parte de un equipo de líderes fuertes en una iglesia local con éxito de Nottingham.
Su fuerza viene también del hecho de que toda la enseñaza esta fundada en la iglesia local. Eric cree firmemente que la Biblia es la palabra inspirada del Dios vivo, y todo lo que él enseña es por lo tanto basado en la Biblia. Sobretodo, Eric es un devoto discípulo del Señor Jesucristo su vida y enseñanza son Cristo céntricas.
Lee el prefacio y los primeros dos capitulos online>>
PREFACIO
Este libro contiene una serie de temas que podrían tocar áreas de tu vida Cristiana que posiblemente necesitan ser examinadas bajo una perspectiva más aguda.
Los asuntos teológicos, incluso los mas controvertidos han sido reducidos a los términos mas sencillos, y las aplicaciones de estos principios y la apropiación de estas verdades podrían traer pronto un cambio radical en tu vida Cristiana.
El énfasis en todo momento es presentar un asesoramiento Cristo céntrico, y mantener el evangelio sencillo que Pablo recibió por revelación directa de Jesucristo mismo (Galatás 6:11). El evangelio que el guardó tan celosamente en todo tiempo es sublime en su sencillez, sobrenatural en su realización, y siempre esta centrado en la obra consumada de la cruz y la Resurrección de Cristo
(2 Corintios 11:1-4).
La fe que te ayudara a encontrar lo mejor de Dios no es la del pensamiento positivo o aquella que se encuentra en una actitud mental positiva. Es la fe de un niño, que después de haber recibido la revelación de una verdad le pide al Padre en el nombre de Jesús, y después tranquilamente espera que el Espíritu Santo la haga real (Juan 16:13-23).
No hay ningún esfuerzo humano que pueda producir esta transferencia de doctrina (conocer en tu mente) a la realidad (conocer en tu espíritu). Solo el Espíritu Santo puede hacer reales las promesas poderosas de Dios. Nuestra única “labor” para apropiarnos de Dios y compartir Sus secretos eternos es creer. Jesús dijo:
“Esta es la obra de Dios, que creáis en el que él ha enviado.”
(Jn. 6: 29)
Compras la verdad utilizando la moneda de Dios – creyendo (Ro. 3:23).
Cuando Jesucristo hace algo en nuestras vidas lo primero que tenemos que hacer es creerlo, luego dar un paso de fe y vivirlo. Este principio de identificación es sabiduría Bíblica, por lo que podemos clamar justificación, santificación, redención y muchos mas aspectos de nuestra salvación (1 Corintios. 1:30)
Por ejemplo el perdón de tus pecados es gratis, es un regalo de la gracia: “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios: no por obras, para que nadie se glorié.” (Ef. 2; 8,9).
¡Si no lo recibes bajo las condiciones de Dios no lo puedes conseguir ! Pero es importante recordar que después de recibir el perdón por la fe, se debe mantener por las obras. Ejemplo: El perdonar a otros:
“Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonara también a vosotros vuestro Padre celestial; mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonara vuestras ofensas.” (Mt. 6:14,15).
Otro ejemplo es el reclamar la liberación de nuestro viejo hombre. Solo se puede hacer realidad creyéndolo:
“Sabiendo que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con El, para que el cuerpo de pecado sea destruido (dejado sin poder) a fin de que no sirva mas al pecado” (Ro. 6:6)
Y otra vez:
“Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mi; y lo que ahora vivo en la carne lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amo y se entrego a si mismo por mi.” (Ga. 2:20).
Pero una vez que el Espíritu Santo ha hecho realidad la sentencia de muerte que Dios ha pronunciado sobre el viejo hombre, tú debes conservarlo manteniéndolo bajo la muerte.
Tu” “crees para obtener la realidad de las promesas de Dios, y entonces, después de haber recibido,”obedeces” para mantener esa realidad. Si cambias este orden divino solo haces una parte, nunca encontraras ¡lo mejor de Dios¡
Así, ¿qué es lo mejor de Dios? Es el tremendo privilegio de vivir en intima y amorosa relación con Dios el Padre y Su Hijo. Jesucristo dijo:
“El que me ama, mi palabra guardara; y mi Padre la amara, y vendremos a el, y haremos morada en el.” (Juan 14: 23)
Este tremendo honor alcanza incluso a aquellos con una educación y capacidades limitadas de aprender, pero que pasa desapercibido para muchos con un brillante intelecto y logros académicos. Jesús dice.
“Te albo Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y de los entendidos, y las diste a revelar a los niños. Si Padre, porque así te agrado.” (Mateo 11:25-26).
Tu tienes que aprender, así como El tuvo que aprender, a conectar y estar alerta para cualquier comunicación del Padre. Jesús aprendió a escuchar en medio de los ruidos en el taller de José, incluso en los empujones y presiones de su vida en casa. El incluso se escapaba en tiempos de crisis en silencio para disfrutar ininterrumpidamente de la comunión con Su Padre.
En Juan 5:30, Jesús dice:
“No puedo hacer nada por mi mismo; según oigo, así juzgo; y mi juicio es justo, porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del que me envió, la del Padre.”
Luego en Juan 8:28,dice “Cuando hayáis levantado al Hijo del Hombre, entonces conoceréis que yo soy, y que nada hago por mi mismo, sino que según me enseñó el Padre, así hablo.”
Este es el secreto de cómo Jesús vivió y trabajó, y esto es lo que también oró para que nosotros lo tuviéramos. Justamente antes de ir a la cruz, oró “que ellos también sean uno en nosotros” (Juan 17: 21). Esto es una unidad individual, y de esta realidad vendrá una verdadera unidad con otros creyentes.
Nunca olvides que es fundamental aprender este secreto, para esto tiene que haber un conocimiento y un vivir diario de los principios bíblicos y las promesas. Porque Jesús pudo decir “hago lo que le agrada” (Juan 8;29), él también sabe que sus oraciones serán oídas y contestadas (Juan 11:41-42). El también tenía la capacidad de reconocer y resistir los esfuerzos de Satanás, no solo en distorsionar las Escrituras, sino también en intentar desviarle de su destino.
Desde el momento que Jesús dijo “Me es necesario estar en los negocios de mi Padre” (Lucas 2:49) hasta el momento que agacho su cabeza y dijo ¡ consumado es! (Juan 19: 30) el vive de la unidad y el conocimiento con el Padre. Cada cosa que El dijo fue con la dirección de su Padre y con el permiso de Su Padre. El nunca actuó independientemente de la autorización y poder del Padre (Juan 5:30). Ver también Juan 5:43; 10:25,32, la Biblia versión amplificada).
Que triste que este increíble secreto de Su vida y ministerio ha sido, no solo ignorado, sino ingeniosamente cambiado por una sutil distorsión llamada ecumenismo.
Unidad en el texto, abundantemente apoyado por el contexto (Juan 17:20 – 23). Unidad real entre el pueblo de Dios, a pesar de las muchas denominaciones, es solo posible cuando es la obra de la gloriosa verdad.
Lo mejor de Dios en la eternidad es para aquellos que estarán preparados y listos para ser la novia de Su Hijo (Apc. 21:2), pero lo mejor de Dios aquí y ahora es la iniciación y preparación de aquellos a quienes esta revelación les ha llegado.
Que este libro, con todas sus limitaciones, las series de diferentes temas que libremente se juntan, ayude a crear la agradable unidad del increíble misterio de la oración de Jesús.
CAPITULO 1
¿TE ESTAS PERDIENDO LO MEJOR DE DIOS?
Este libro esta escrito para cristianos nacidos de nuevo que saben que sus pecados han sido perdonados y olvidados, pero que también saben que todavía no han encontrado la libertad para vivir sus vidas cristianas sin tensión ni esfuerzo. Saben que poseen a Cristo como su vida pero ésta no es lo que se puede llamar abundante (Juan 10:10).
Algunas veces la causa de su desdicha es evidente, viven en una relación incorrecta ya sea con Dios o con los demás hombres. Esto puede abarcar desde un resentimiento oculto hasta una rebelión manifiesta; de hecho puede ser cualquier cosa que ofenda la ley soberana de Dios de que debemos amarlo a El, y a nuestro prójimo como a nosotros mismos.
El problema puede ser mucho más sutil, como intentar vivir la vida cristiana con sus propias fuerzas, y muchas veces a pesar de tantas debilidades interiores que han sido causadas por heridas de la infancia.
Por tanto, en contra de toda sabiduría aceptada, este libro va a comenzar con uno de los hechos más difíciles que encontramos en nuestra búsqueda por lo mejor de Dios, y vendrá a ser más fácil a medida que progresemos. ¡Tratar de hacer el bien en nuestras propias fuerzas en muchas ocasiones terminara en fracaso y desesperación, e incluso en condenación!
Si hubo algún caso de que “lo bueno fuera el enemigo de lo
mejor” lo encontramos en el dilema de Pablo en Romanos 7 Dice:
“No entiendo lo que hago, pues no hago lo que quiero, sino lo que odio eso hago.” (Romanos 7:15)
En primer lugar es muy importante darse cuenta de que su condenación y desdicha no venía por causa de ser un pecador sin esperanza. El ya había encontrado la respuesta a ese problema en Romanos 5:1. El sabía que estaba justificado por la fe y disfrutaba de paz con Dios”; pero esta nueva condenación es la de un santo incapaz andando en la carne, y él sabia que hasta que descubriera como andar en el Espíritu no tendría paz consigo mismo.
No hay duda que Pablo ha encontrado una medida de victoria sobre el pecado. El sabía lo que significaba apropiarse por la fe del maravilloso hecho de que en la cruz de Cristo Dios había dado muerte a su viejo yo (Romanos 6:6). En Romanos 7: 15 – 24 parece sin embargo, que lamentablemente algo todavía estaba mal, porque a pesar de intentar hacer el bien, se encontraba a si mismo haciendo el mal.
El tuvo que aprender la dolorosa lección de “que en su carne (propio esfuerzo) no mora el bien” (Romanos 7:18). Lo que descubrió fue que incluso al intentar hacer el bien, solo conseguía que su viejo hombre continuara bien vivo. Peor aun, descubrió que cuando su viejo hombre no estaba siendo considerado como muerto y mantenido en muerte, ¡el pecado era capaz de manifestarse a si mismo!
Si vamos a encontrar lo mejor de Dios, no solo tendremos que confrontar el hecho espantoso de que nuestro viejo hombre es capaz de cualquier clase de mal, sino que es capaz de hacer cualquier clase de bien ! Diariamente tenemos que aceptar la sentencia de muerte que Dios ha dado, no solamente sobre nuestro desagradable y feo viejo hombre, sino también sobre nuestro viejo hombre bueno. Ambos son manifestaciones del yo independiente que heredamos de Adán, y nunca fuimos creados para vivir independientemente de nuestro Creador.
Si nosotros consideramos el hecho de que nuestro viejo hombre fue crucificado con Cristo y lo mantenemos así (Colosenses 3:5), entonces no solo nos veremos libres de su control, sino que seremos capaces de abrir todo nuestro ser para que sea poseído por el Espíritu de Cristo, y podemos de esta forma ser liberados de “la ley del pecado y de la muerte” (Romanos 8:2 )y encontrar la dinámica fuerza de Jesús haciendo lo que lo que l ley no puede hacer (Romanos 8:3).
Entonces podemos decir: “Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están es Cristo Jesús”, porque ya no andamos según la carne (propio esfuerzo) (Romanos 8:1).
El pecado es una fuerza destructora muy poderosa que yace incluso dentro del creyente nacido de nuevo. Nunca será erradicado, pero viviendo en el Espíritu perderá su poder (Romanos 6:6).
Santidad no quiere decir incapacidad de pecar, pero sí la gloriosa habilidad de elegir no pecar. Santidad en toda su espontaneidad es sencillamente permitir que Cristo libere su vida en ti y a través de ti a otros. La santidad es mas fácil una vez que tu clamas por liberación sobrenatural del viejo hombre y le permites a Cristo ser tu nuevo yo. La santidad no elimina tu único yo. Escucha la descripción que Pablo hace del secreto dinámico de la vida intercambiada:
“Con Cristo estoy juntamente crucificado y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mi” (Galatás 2:20).
La misma fe sencilla que en un principio te reconcilió con Dios, y abrió tu vida a Cristo permitiéndole que te salvara, debe continuar. La fe sencilla debe apropiarse del poder salvador de Jesús cada día de tu vida (Ro. 5:10). El cristianismo normal es Jesucristo manifestando su vida a través de seres humanos.
Ahora bien, en caso de que creas que la sentencia de muerte que Dios ha dado sobre nuestro viejo hombre es demasiado severa, puedes ver el mismo principio establecido por Jesús cuando dijo: “separados de mi nada podéis hacer” (Juan 15:5). En la alegoría de la vid verdadera el objetivo principal no es enseñarnos acerca de la vida eterna, sino como producir fruto eterno. Antes de que nosotros podamos producir el delicioso fruto de Su vida, debemos prepararnos para conocer que nuestro viejo sistema de raíces de esfuerzo propio ha sido cortado para que podamos ser injertados en El.
Si intentamos obedecer Su mandamiento de amarnos unos a otros en nuestro propio esfuerzo fracasaremos continuamente. El amor humano no puede obedecer este mandamiento, puede que sea puro en sus intenciones pero es patéticamente inadecuado en sus acciones. Todo amor humano esta teñido de amor propio y aunque esto no sea siempre evidente, cualquier presión por causa de una circunstancia desagradable pronto manifestara cuán frágil es.
Cuando sepamos estas verdades, tendremos que darnos cuenta que conocerlas en nuestras mentes no es suficiente. Debemos pedirle al Espíritu Santo que las haga real en nuestro espíritu. ¡El conocimiento Bíblico no es únicamente intelectual, es experimental! Jesús dijo: “… y esta es la vida eterna, que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo a quien has enviado” (Juan 17:3)
Vida eterna es conocer a Dios, no conocer acerca de Dios. Desgraciadamente tú puedes ser un doctor en teología y sin embargo vivir como un diablo. Puedes estar lleno de conocimiento religioso, pero podrido hasta la medula.
Así que sigue este sencillo modelo de cómo apropiarte de Jesucristo. Primero, acepta que sin El nada puedes hacer, después ora: “Diariamente debo recibir tu vida para que diariamente pueda liberar tu amor” (Juan 15:9-16). ¡El resultado será al mismo tiempo delicioso y dinámico! Será delicioso porque no hay mayor gozo en la vida que saber que eres una rama por la cual otros verán y probaran la bondad de Dios – ¡bondad pura!
Será dinámico porque, al trasmitir a otros el puro y desinteresado amor de Dios, ganarás incomparables beneficios para ti mismo. El amor es la fuerza terapéutica más grande del universo. El amor no solo sana al que lo recibe, sino también al que lo comunica. Mentes desequilibradas y afligidas pueden encontrar calma, heridas emocionales sanaran gradualmente, incluso enfermedades psicosomáticas desaparecerán tan pronto como el cuerpo pierda su tensión y aprenda a relajarse.
Finalmente a medida que vayas siendo consciente que Su amor está fluyendo a través de ti a otros, el Espíritu Santo te hará saber que puedes “pedir cualquier cosa en Su nombre y te será hecho” (Juan 15:7,8). Jesús debió sonreír cuando hizo esta increíble promesa porque El conocía el secreto sutil de Sus palabras. El sabía que cuando los suyos vivieran diariamente en esta unión de amor con El, no harían oraciones egoístas – ¡solo Sus deseos!
Así que, haz una entrega total de tu vida al Señorío de Jesucristo, después confía que el Espíritu Santo te lleve a ese maravilloso secreto de la vida intercambiada, haz de esto tu prioridad diaria, sin darte descanso hasta que todo esfuerzo propio desaparezca y la vida sublime de Jesús sea una realidad espontánea.
Esto es lo mejor de Dios. Cualquier otra cosa, aunque sea buena, será vivir en nuestro propio esfuerzo -¡carne! Solo cuando empieces a entrar en esta gloriosa experiencia de Cristo en ti “la esperanza de gloria” (Colosenses 1:27) ¡será una brillante realidad!
Entonces, y solo entonces, serás capaz de levantarte de tu miseria, sacudir toda condenación y gritar, “ahora pues, ninguna condenación hay… (Ro. 8:1). No solamente estoy en Cristo Jesús, sino que además por haber descubierto este secreto, ya no ando en la carne sino en el Espíritu. Viviendo en y por el Espíritu de Jesús; has cambiado intentar hacer el bien ¡por lo mejor!
Que los siguientes capítulos traigan la revelación que te guíe a este dinámico secreto.
CAPITULO 2
LA DIMENSIÓN PERDIDA
Muy a menudo se pierde la gran verdad central de la Biblia, no solo bajo la presión de la vida moderna, sino vergonzosamente en medio de tantos argumentos teológicos. La triste carencia en tantas vidas, incluso de ministros, la fuente perdida de perfección en tantos cristianos es la unidad, o vida de unión. Jesús habló de esta intima unión cuando dijo: “Yo y mi Padre somos uno” (Juan 10:30).
Esta experiencia nunca fue planeada para El solamente. Puesto que El dijo: “El que me ama, mi palabra guardara; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada en él” (Juan 14: 23).
En su última oración la mayor carga de Su corazón se ve cuando clama,
“Mas no ruego solamente por estos, sino por los que han de creer también en mi por la palabra de ellos, para que todos sean uno; como tu oh Padre, en mi, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros” (Juan 17:20-21).
Aunque esto incluye unidad corporativa, que es tan vital para Sus discípulos, el énfasis principal es “como Tu, oh Padre, en mi y yo en Ti”. Esta intimidad casi podría llamarse la doctrina perdida – la dimensión no reclamada.
De todas las doctrinas que Pablo expuso y defendió, este importante tema es muy fácil pasarlo por alto, ignorarlo y olvidarlo. Las grandes verdades de la justificación, la santificación, y la elección son simplemente arroyos que deberían alimentar esta experiencia suprema, este río de unión con Cristo.
Pablo nunca se contentó con presentar solamente a Cristo como la esperanza de gloria, sino que enseñándoles con toda sabiduría, buscó traerlos a una perfecta relación con Cristo, para que la esperanza se convirtiera en realidad, pero él señala rápidamente que incluso esta obra fue consumada en el poder de la vida de unión. “La potencia de Cristo que obra poderosamente en mi” (ver Colosenses 1:27-29)
Este secreto sublime de poder se expresa claramente en la declaración:
“Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo mas vive Cristo en mi” (Galatás 2:20).
Pablo aceptaba diariamente la sentencia de muerte sobre su viejo hombre, con el fin de disfrutar de la vida dinámica de Cristo que era liberada en su vida y ministerio (Ro. 6:6-13). El trabajaba pero desde una posición de descanso (Hebreos 4:10-11). El servicio cristiano que te deja frustrado y exhausto muy a menudo es consecuencia de estar trabajando en tus propias fuerzas. No solamente es malo, sino que puede resultar inútil. Es muchísimo mejor, mas fácil y mas glorioso para Dios que tu servicio sea el resultado de una vida de unión; Cristo viviendo en ti y trabajando a través de ti.
Los cristianos agotados y deshidratados son a menudo el resultado directo, no solo de no saber qué es la vida de unión, sino de no verlo como la culminación gloriosa de la experiencia humana; así que busquemos como entender y apropiarnos de lo que Dios desea darnos con tanto interés.
La vida de unión no es el bautismo del Espíritu Santo, porque es posible ser como la iglesia de Corinto, coronados con todos los dones espirituales, pero carnales (1Co. 3:1-14). El bautismo del Espíritu Santo te da dones de poder para el servicio cristiano, pero la vida de unión te da poder adicional, para vivir y amar (1Co. 13).
Esto no es una perfección sin pecado, lo cual es una triste distorsión de esta experiencia suprema. La vida de unión no es la inhabilidad de pecar, sino la habilidad de elegir no pecar (Ro.6:12-13). Una vida santa permite a Cristo tener control de toda tu vida.
No es la sumisión de la personalidad del creyente, sino mas bien la liberación de la totalidad de su ser, de toda limitación y restricción del viejo hombre. ¡Cristo puede ahora ser liberado y revelado en todo su esplendor!
La vida de unión es una conciencia desarrollada del misterio que Pablo fue llamado a promover y proclamar a la iglesia de Jesucristo. El creyente más humilde tiene privilegios más altos y potencialmente más grandes que ningún santo del Antiguo Testamento jamás pudo conocer. No solamente es la liberación del “viejo hombre” sino la arrolladora experiencia de Cristo en ti, dando vida a un apasionante “nuevo hombre” (Ro. 6:4). El servicio, incluido el sufrimiento y la oposición satánica, podrán ser controlados por una fuerza casi sobrenatural (2 Corintios 4:8-18).
A través de toda la historia de la iglesia, el testimonio totalmente vivo de grandes santos ha sido “no yo – sino Cristo en mi”.
Juan Wesley conocía la vida de unión, y fue usado por Dios para rescatar a Inglaterra del borde de una ruina espiritual y social. Todo su ser estaba disponible para que el Cristo resucitado cabalgara de arriba abajo por toda la tierra, para establecer Su iglesia en cada ciudad, pueblo y aldea. Escucha las elocuentes y exquisitas palabras del testimonio de su hermano Carlos, quien tenía el testimonio de gozar una experiencia similar:
“Yo, inspirado con una insaciable sed,
Un anhelo, y un deseo infinito,
Y lleno mi ansioso corazón.
Menos que TÚ – MISMO, no me des;
En poder TÚ – MISMO vive dentro de mí,
¡Ven, con todo lo que tienes y eres!”
(Charles Wesley; énfasis añadida)
William Booth conocía la vida de unión y formó un ejército de soldados cristianos que invadió las tabernas para traer a miles al arrepentimiento. Este ejército abordó algunos de los males de su día y el menor de ellos no era la pobreza.
C.T. Studd, en unión con Cristo renunció a la fama y a la riqueza. Dejó el campo del deporte para ser pionero en el campo misionero. Muchos de los gigantes espirituales de la historia de la iglesia fueron inspirados e inflamados para llevar a Cristo a las multitudes por medio de su ejemplo.
Hudson Taylor trabajó para establecer la Misión en el interior de China; pero fue solamente después de trabajar por dieciocho años en su propio esfuerzo, que descubrió la vida de unión.
Muchos hombres y mujeres de Dios poderosos, algunos conocidos, pero muchos desconocidos, han triunfado en los rincones olvidados de la tierra. El secreto de sus triunfos es siempre el mismo, “no yo,¡sino Cristo en mi”!¡ No será extraño que echaran sus coronas a los pies de Jesús en el día venidero del reconocimiento universal y la restitución de todas las cosas! (Apocalipsis 4:9-11).
Así que si tienes que arrastrar tu cuerpo agotado, y lavar tu mente cansada para confrontar todas las demandas de la vida cotidiana, puede ser que no has descubierto esta fuente de fuerza suprema. Pablo dice,
“Todo lo puedo en Cristo que me fortalece” (Filip. 4:13)
Cuando veamos correctamente y entendamos por completo el camino de Dios, entonces conoceremos otra faceta de Su sabiduría en la cruz. Dos verdades vitales tienen que ser apropiadas diariamente si vamos a explotar los inmensos recursos de nuestro Señor. Estas verdades tienen que ser puestas juntas y mantenerlas juntas, porque lo que Dios ha unido que ningún hombre lo separe.
Las realidades objetivas de la Palabra de Dios tienen que convertirse en experiencias subjetivas. La fe tiene que hacer algo mas que admirar la cruz y reconocer la resurrección – ¡tiene que apropiarse de estos poderes diariamente!
Si hay falta de revelación o rehusamos aceptar la sentencia de muerte que Dios da sobre nuestro viejo hombre (Ro 6:6) no solo tendremos muchos estorbos, sino que tristemente esto impedirá la liberación de Su vida de resurrección en todo nuestro ser.
El viejo hombre es cada rasgo adámico que hemos heredado. Es cada pensamiento, emoción, reacción e intención negativa – ¡incluso en el cristiano nacido de nuevo ! Como ya señalamos en el capitulo uno, la condenación de la que Pablo se goza de estar libre en Romanos 8:1-4 no era la condenación de ser un pecador desesperado, sino de ser un santo inútil (Ro.7:15-25).
Ser nacido del Espíritu pero andar en la carne es la triste historia de muchos cristianos. “La carne es mi yo” dice Watchman Nee. “Mi yo” dice William Law. “Es la raíz, rama y tronco de toda naturaleza mala en nuestra condición caída”
No hay nada que puedes hacer con tu viejo hombre, hasta que por revelación hayas reconocido que Dios lo ha hecho por ti. Si, tu viejo yo fue crucificado. (El Griego original esta en el tiempo aoristo, una acción consumada y final). Ahora, a medida que ves esta primera verdad y la afirmas diariamente, el Espíritu Santo la confirmará. Gradualmente el poder de la cruz demostrará la sabiduría de Dios. Debilitará y marchitará el daño y agotador poder del viejo hombre.
Pero tú tienes que añadir la segunda verdad. No solamente moriste con Cristo, sino que también fuiste resucitado con El para andar en vida nueva. Mira esta verdad, créela y confiésala cada día hasta que Su vida de resurrección fluya en tu vida continuamente.
Una vez que tu vida se ha desprendido de tu viejo hombre y eres revitalizado por su vida, tu nuevo hombre no tendrá problemas para abandonar los viejos hábitos que todavía tenderán a aferrarse por un tiempo (Ro.8:13, Efes.4:17-32, Efes. 5:1-7 Col. 3:5).
¿Cómo y cuando empezar? ¡Ahora por supuesto! Ahora mismo haz una entrega de toda tu vida al Espíritu Santo, para que él pueda traerte a la vida de unión. Pídele que fortalezca tu voluntad y que sostenga tu deseo, hasta que la esperanza de esta gloria sea una realidad.
No permitas que el desánimo te venza, e incluso si fallas, no creas las mentiras del diablo de que esto funciona para todos los demás pero no para ti. Tu continua confesión de la Palabra creativa hará que sea una realidad (Hebreos 11:3). De una manera preciosa y gradual el viejo yo perderá su espantoso y dominante control. Cristo Jesús resurgirá de una manera nueva y excitante.
Tu nuevo y radiante yo sorprenderá a tu familia y amigos. Se darán cuenta de que estas mas relajado. Tu trabajo y testimonio por Jesús será mas espontáneo – ¡será Jesús obrando a través de ti!
No solo podrás amar al poco amable, sino que podrás reírte de tus propios errores. La vida de unión no solamente es un lujo, sino una necesidad urgente.
Recuerda que vivir en la carne, el viejo hombre, y el viejo yo son términos sinónimos que simplemente describen una vida vivida en el esfuerzo propio, independiente de cualquier ayuda de Dios. Tal fue la situación de Adán, cuando él y todos sus descendientes perdieron la presencia y el poder de Dios en el interior de sus vidas. Al caer en pecado, se convirtieron en hombres carnales (Gn. 6:3). La vida de unión es una vida que está saturada del Espíritu de Cristo.
Manifestaciones De La Carne
Debajo hay una lista de palabras y frases que posiblemente describirán tu vida de ego (la carne). Identificarán las condiciones que te describen la mayor parte del tiempo.
Adicto al trabajo
Amargado
Ambicioso
Ansia de sexo
Ansia de poder
Ansia de placer
Antipático
Argumentativo
Arrogante
Áspero
Auto-desprecio
Auto-justificación
Auto-suficiente
Celoso
Chismoso
Codicioso
Con perjuicio
Critico
Defensivo
Depresivo
Destacar
Difamador
Egoísta
Egocéntrico
Enfadado
Envidia
Exagerado Falta de compasión
Falta de confianza
Falta de moderación
Falso
Glotón
Hostil
Hipersensible
Idolatra
Impaciente
Impuro
Inestable
Inferior
Inflexible
Inmoral
Inseguro
Insensible
Intolerante
Introspectivo
Introvertido
Jactancioso
Juzgando
Lento para perdonar
Mal escuchador
Manipulación
Materialista
Muy sensible
a la critica
Muy estricto
Muy subjetivo
Muy sumiso
Nervioso
No cooperativo
No emocional
No enseñable
No razonable
Obstinado
Odioso
Orgulloso
Pasivo
Perfeccionista
Posesivo
Pretencioso
Profano
Rebelde a la
autoridad
Resentido
Rudo
Santurrón
Sarcástico
Susceptible
Vacilante
Vanidoso
Siempre hay mas cosa (Utilizado con el permiso del Dr. Solomons autor de Handbook to Happiness)
En algún lugar en esta lista del patrón de buenos cocidos hábitos, puede ser que hayas reconocido alguno en tu particular debilidad y como Pablo te darás cuenta que a pesar de tus buenas intenciones y mejores esfuerzos, solo ves tus peores fallos (Rom. 7:15-25).
Puede ser que tú seas una de esas personas especiales que no solo ha recibido y regocijado en conocer las buenas noticias de pecadores inútiles, pero que nunca ha entendido el progreso de las buenas noticias para indefensos santos.
Tu desesperación pronto cambiará en deleite a medida que te apropies diariamente del poder de la Cruz para librarte de tu vieja naturaleza débil y caída, entonces serás libre a medida que es remplazada la desmoralización por la vida de resurrección de Jesucristo (Ga. 2:20).
A medida que tu estabilidad mantiene tu fe en la sabiduría de Su Palabra, El Espíritu Santo transferirá la santidad de Jesús a tu debilidad.
Esto es mas que tener vida, es la vida abundante que el prometió (Juan 10:10).
Descansa seguro que el corazón de Dios pronto responde tu urgente necesidad. Viviendo y andando en el Espíritu pronto se transformara tu experiencia mediocre en una espontánea y excitante aventura. Incluso bajo presión encontrarás fácil de manifestar amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza (Ga. 5:22-23).
RE: Lo Mejor de Dios
Por favor saca una copia de este material.Gracias,Dios te bendiga
por siempre, Ma