Herramientas peligrosas Selecciones noche historia Dios sombra sobre Juan completos atico oscuro Manual mujer amor Libros Biblia Flores Shannara vida Cómo como espejo hombre Herramienta tierra aventuras Cuentos Historia para drogodependencias mundo perfecto libro casa busca guerra Visiones gran Apuntes tiempo muerte hombres Venus Poemas vengo lado cuentos este estudiar
| VOTOS |
| Amado y aborrecido | Tweet | | ![]() | ![]() | ![]() |
| Written by Giovanna | |
| Tuesday, 11 October 2011 12:32 | |
PResiona aquí para descargar el libro
DANTE: Detrás de esos ribazos le dejo, en el alcance empeñado de un jabalí, cuyo riesgo veloz Aminta su hermana sigue también. AURELIO: Según eso, ocasión será de que concluyamos nuestro duelo, con la novedad que está citado. DANTE: Para ese efecto esperando estaba a vista de este edificio soberbio. AURELIO: Pues llegad; solos estamos. DANTE: ¡Ah del soberano centro donde aprisionada vive toda la región del fuego! AURELIO: ¡Ah de la divina esfera del sol más hermoso y bello que, a pesar de opuestas nubes, abrasa con sus reflejos! DANTE: ¡Ah del alcázar de amor! AURELIO: ¡Ah del abismo de celos! DANTE: ¡Patria de la ingratitud! AURELIO: ¡Monarquía del desprecio! AURELIO y DANTE: ¡Ah de la torre! En lo alto salen NISE y FLORA FLORA y NISE: ¿Quién llama... NISE: ...tan sin temor... FLORA: ...tan sin miedo a estos umbrales? DANTE: Decid a vuestro divino dueño... AURELIO: Decid a la soberana deidad de ese humano templo... DANTE: ...que a ese mirador se ponga. AURELIO: ...que salga a esa almena. IRENE: ¡Cielos! ¿Quién para tanta osadía ha tenido atrevimiento? ¿Quién aquí da voces? AURELIO y DANTE: Yo. IRENE: Ya con dos causas, no menos que antes extrañé el oíros, habré de extrañar el veros, no tanto porque del rey atropelléis los decretos, no tanto porque de mí aventuréis el respeto, rompiendo el coto a la línea de mi espíritu soberbio, cuanto porque acrisoléis la ingratitud de mi pecho, que a par de los dioses juzga lograr mármoles eternos. Si de por sí cada uno, aun en callados afectos que apenas a estos umbrales llegaron, cuando volvieron castigados y no oídos, examinó mis desprecios, ¿qué hará, unido de los dos, ahora el atrevimiento? ¿Qué pretendéis? ¿Qué intentáis? Y ¿con qué efecto, en efecto, llegáis aquí? ¿Para qué me dais voces? AURELIO y DANTE: Para esto. Sacan las espadas AURELIO: Que si de ambos ofendida estás, ambos pretendemos, con librarte de una ofensa, ganar un merecimiento. DANTE: Y porque de su valor quede el otro satisfecho, queremos que seas testigo tú misma de nuestro esfuerzo. AURELIO: Ya partido el sol está, pues el sol nos está viendo. DANTE: Yo, porque no esté partido, lidiaré por verle entero. Riñen IRENE: Tened, tened las espadas; templad los rayos de acero; mirad que aun el vencedor la esgrime contra sí mesmo, pues no es menor el peligro de vivir que quedar muerto. Siguen riñendo AURELIO: ¡Qué valor! DANTE: ¡Qué bizarría! IRENE: Llamad quien de tanto empeño el riesgo excuse. NISE: ¡Ah del monte! FLORA: ¡Cazadores y monteros del rey! Dentro VOZ: De la torre llaman. Acudid, acudid presto. AURELIO: ¡Que no acabe con tu vida! DANTE: ¡Que dures tanto! Salen el REY y gente REY: ¿Qué es esto? AURELIO y DANTE: Nada, señor. IRENE: (Las almenas Aparte dejaré. Y pues al rey tengo tan cerca de mí, han de hablarle claros hoy mis sentimientos.) Vase REY: ¿Qué es esto?, digo otra vez; y no ya porque pretendo que afectado el disimulo desvelar quiera el intento, sino porque ya empeñado estoy en que he de saberlo. ¿Qué es esto, Dante? DANTE: Señor, no lo sé. REY: ¿Qué es esto, Aurelio? AURELIO: Tampoco sabré decirlo. REY: ¡Oh, qué recato tan necio y tan fuera de que llegue a conseguirse! Y, supuesto que lo he de saber, mirad que casi toca el silencio en especie de traición. DANTE: A esa fuerza... AURELIO: A ese precepto... DANTE: ...la causa, señor... AURELIO: ...la causa... REY: Decid. DANTE: ...es amor. AURELIO: ...son celos. REY: Aunque celos y amor sea respuesta bastante, puesto que ellos son de acciones tales culpa disculpada, quiero más por extenso informarme de la causa porque, siendo, como sois, en paz y en guerra los dos polos de mi imperio, con quien igual he partido la gravedad de su peso, A DANTE valeroso tú en las armas, Comentarios (0) ![]() Escribir comentario
|
Recibe Libros Electrónicos, novelas y mas GRATIS directamente en tu casilla de correo! |