Amando nubes

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entrada al jardín

me gustaba tanto entrar al jardín
que tenía miedo de pisar las flores

duda

cómo
tus medusas negras, largas
han entrado en mis sienes
con  patas de calamar

cómo
tu sonrisa inocente, sencilla
ha saltado a la mía
ya cínica

cómo
si las nubes blancas de tu piel
nublan la mía
que con jabón apenas se hidrata

cómo
si tu dulce voz, alegre
se opaca con mi voz
ogrosa y cansada

me has sembrado una duda
un no saber que no quiero saber
una canción escuchada
sin atreverse a escuchar

mi conciencia me dice apura
yo le digo calla
mi alma duda
sintiendo tu juvenil ausencia

un vértigo
de sabidas convenciones sociales
me va de pronto al intestino
mi propio intestino duda
me devuelve un poema, atrevido
pero con la iniciativa ausente

duerme despierta

duérmete mi niña al invierno
sueña que el malo no entierra sus minas
en las venas de las niñas

duérmete preciosa a la ambición
sueña que en áfrica no lloran las miradas
porque aquí hemos empezado a adelgazar

duerme mi nena también a los hombres
cuando pasean sus colas de pavo real
sumiendo a las lunas en la oscuridad

mas despierta tus ojos a la primavera
vive con quien no tiene ganas de vivir
porque otros les soñaron pesadillas

despierta como una niña que despierta
en el mundo de las caricias
no en el de las balas y la deuda externa

desperézate de las palabras que atan
y suéñame enredado en tus senos
donde la vida nos encuentra mañana

amor de verano

me mira la niña del patio
así, con esa mirada
sentada, de pie, tumbada
de reojo

me mira con su madre delante
me provoca, lo sabe
su madre me mira
está preocupada

saca su perro la niña a pasear
me mira con esa mirada
pincha canciones para mí cada mañana
no me gustan pero me bañan

que no mire, aún no es su tiempo
ni este saco de huesos su morada
que haga sus deberes y juege
y sueñe

pero no conmigo
marcho mañana
ella mira mi ventana
la veo desde el tren reflejado en su mirada

de vuelta al cole miente a sus amigas
conoció un chico que estaba…
me soñó un día
me olvidó por la mañana

el árbol viejo

un árbol está mirando
una flor en la ribera
la mira como embobado
es una flor tempranera

ella le envía su olor
él le manda hojas secas
no sabe si a esta flor
debería contarle las pecas

las verdades de tu pelo

cómo ondulan en el viento
las verdades de tu pelo
cómo se agitan en la vida
las claras mechas de
tu pensamiento

qué te digo yo

qué te digo yo
mi amor
si no existes
cómo contarte
al volver a casa
pero ¡ay! esos chicos
¡ay! esas chicas

qué te digo yo
mi querida fantasma
si siempre me dejas
cómo llorar los muertos
en tu llanto
si tu llanto
aplaca otros lutos

qué te digo yo
mi amor
si aunque quiera no existes
cómo estar solo
contigo y tu soledad
si tengo yo
multitud de soledades

qué te digo yo
mi dulce fantasma
si aunque no quiera
me dejas siempre
hasta ahora siempre

poema que no debiera

nos separan estas circunstancias
las tuyas y las mías
y no debiera

nos separa el tiempo que he vivido
el tiempo que tú no has vivido
y no debiera

no nos separa mi sueño
pero probablemente sí tu realidad
y no debiera

y no debiera escribir este poema
poniéndote en un compromiso

y no debiera dejarme llevar
por mi anhelo de tactos y ternuras

y no debiera sentir que alguien como tú
llenaría mi soledad de besos

aunque no debiera meterme en este lío
aunque no debiera amar tu vida que empieza a soñar
aunque no debiera seguir siempre mis deseos

te espero, te sueño y te escribo este poema
aunque no debiera

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