Salud mental – Tabaquismo

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Dependencia a la nicotina. Tratamiento

La fuerza de la dependencia viene dada por los siguientes elementos:
1) Refuerzo positivo: es el que provoca un aumento de la concentración, y la disminución de peso.
2) La rapidez de absorción (10 seg) y el efecto instantáneo.
3) La posibilidad de un control de la dosis por la forma de consumo.
4) La posibilidad de una administración repetida (200 veces por día).

En EE.UU. un 50% de la población nunca ha fumado, un 25% son fumadores y un 25% eran exfumadores. El descenso en el consumo es patente salvo para jóvenes,
mujeres, no caucasianos con menor nivel de educación y comorbilidad con problemas psiquiátricos o alcohol.

La Edad media de inicio se sitúa alrededor de los 15 años. Otros datos de interés
se refieren al hecho de que 1/3 de los adultos fumadores realizan un intento serio cada año y entre éstos un 90% lo hace sin ningún tipo de tratamiento.

Así pues cada fumador realiza varios intentos y a pesar de todos los elementos referidos la mitad de los fumadores consiguen abandonar el consumo. Aquellos con ansiedad o depresión concomitante lo dejan en mucha menor proporción.

Tratamiento del tabaquismo
en atención primaria
EFECTOS DEL TABACO
 

Aunque las intervenciones más eficaces para prevenir el inicio del hábito tabáquico dependende decisiones económicas y de la educación sanitaria
de la población, para su abandono, el consejo antitabaco a fumadores, especialmente a adultos, es una de las intervenciones
sanitarias más coste-efectivas.

Así, mediante el consejo antitabaco asiduo de médicos y enfermeras de atención primaria se pueden beneficiar, además de los pacientes fumadores, las personas que conviven con ellos, extremo conocido desde hace más de dos décadas por la elevada concentración de componentes del humo del tabaco en la corriente secundaria presente en el entorno del fumador (tabla 1).

Las más de 4.000 sustancias presentes en el humo del tabaco producen
un triple efecto sobre la salud (3):
• Adictivo por el alcaloide nicotina.
• Lesión del endotelio vascular por la reducción del C-HDL, el aumento
de la viscosidad sanguínea y agregación plaquetaria, el aumento del fibrinógeno y el vasoespasmo.
• Cáncer por los 43 carcinógenos conocidos.

El fumador solo elige cuando iniciarse en el hábito de fumar y cuando
intentar dejarlo. El resto ya no depende de su voluntad, solo está sujeto a su dependencia.

La mortalidad que se imputa al consumo de tabaco en los países más desarrollados, y en los que antes se generalizó el hábito ronda 20-24%. Sin
embargo, más próximo a nuestro ámbito, un estudio reciente en Castilla-León
le atribuye el 9,9% (4), y otros estudios similares el 11,7% en Extremadura, el
15,9% en Granada y el 14,7 para el conjunto de España. Por categoría diagnóstica, las entidades patológicas con una mayor asociación son el cáncer de pulmón-tráquea-bronquios, la cardiopatía isquémica, el accidente cerebrovascular, la EPOC, el cáncer de vejiga, orofaringe, páncreas y esófago.

Respirar el humo del tabaco de otras personas conlleva importantes riesgos, especialmente para los niños y para las personas que están expuestas
de forma crónica. Hay pruebas sólidas de que fumar pasivamente aumenta el
riesgo de cáncer de pulmón en los convivientes con fumadores en un 24%. También la exposición en el lugarde trabajo aumenta éste riesgo en un 17%. De forma paralela el riesgo decardiopatía isquémica se ve incrementado en un porcentaje parecido. Cuandola madre fuma, se dobla el riesgo del síndrome de muerte súbita infantil.

Los niños cuyos padres fuman tienen un mayor riesgo de problemas respiratorios así como de otitis media aguda y crónica.

EL PROCESO DE ABANDONO
Los motivos para dejar de fumar varían según el perfil del fumador. Para los adolescentes los argumentos más eficaces pueden ser el mal aliento, la
coloración amarillenta de los dientes, la falta independencia y autocontrol, la
disnea y dificultades para la práctica deportiva, las infecciones respiratorias
frecuentes y la tos, sin olvidar el coste.

Para los adultos asintomáticos tiene una mayor importancia el riesgo de enfisema, el cáncer de pulmón, enfermedad coronaria, los 6-8 años menos de
vida, el coste, el mal aliento, las arrugas en la piel, el mayor riesgo para convivientes y el rol ejemplar. Para las embarazadas el mayor riesgo de aborto
espontáneo, de muerte fetal y de bajo peso al nacer. Finalmente, para los
adultos sintomáticos las infecciones respiratorias, disnea, tos, dolor de garganta, angina, claudicación, esofagitis y osteoporosis pueden ser los argumentos más relevantes.

Dejar de fumar es un proceso dinámico que requiere el paso por distintas
etapas. Las intervenciones deben hacer avanzar al fumador en las distintas
etapas.
Etapa precontemplativa. En esta primera etapa los fumadores no consideran
seriamente la posibilidad de dejar de fumar. Se puede decir que el fumador
es «consonante», es decir, no hay discrepancias entre lo que piensa y lo
que hace.

Etapa contemplativa. Durante ésta los fumadores entran en una fase «disonante» o de discrepancia, considerando seriamente abandonar el tabaco
a medio plazo.

Etapa de acción. El fumador ha introducido cambios de conducta para
dejar de fumar a corto plazo poniendo en práctica una determinada estrategia,
utilizando medicación o mediante una combinación de acciones.

Etapa de mantenimiento. En esta etapa ya ha conseguido dejar de fumar e
intenta evitar las recaídas. De hecho, la recaída es tan frecuente que puede ser
considerada como la quinta etapa de uno o más ciclos sucesivos.

4 comentarios en “Salud mental – Tabaquismo”

  1. miguel duran posada

    yo ya tuve problemas por fumador pasivo, tengo 72 y no fumo desde los 24, sin embargo tuve problemas de principios de efisema pulmonar, asisto a un grupo de AA, y veo como dejan de beber y siguen suicidandose lentamente, me sacare nuevas placas ver como ando

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