dickinson_emily_-_poemas 303.33 Kb
32 poemas de Emily Dickinson.
Lee los primer poemas online>>
I
Blandió sus hermosas palabras como Filos-
Que relucientes brillaron-
Y cada una descubría un Nervio
O perversas llegaban al Hueso-
Ella nunca consideró -que así hería-
Eso -no era Cuestión de Aceros-
Un mordisco vulgar en la Carne-
Cuánto dolor soporta el Ser Humano-
Quejarse es de humanos -no es educado-
Una visión sobre el ojo
La vieja Costumbre de la Mortalidad-
Esperando -Morir-
II
Llegó un Día en el reinado del Verano-
Todo para mí-
Pensé que eso era sólo para los Santos,
Cuando la Resurrección -llega-
El Sol, como de costumbre, siguió de viaje,
Las flores, de siempre, volaron,
Como si el alma no fuera al solsticio
Para crear todas las cosas de nuevo-
El tiempo fue apenas profanado, por discursos-
El símbolo de una palabra
Innecesario, como en los Sacramentos,
El Sagrario -de Nuestro Señor-
Uno a uno El Sellado Templo,
Permitió la comunión ésta -del tiempo-
Menos aún nuestra torpeza
En la Cena del Cordero.
Las horas se deslizaron rápido -como siempre-
Aglutinadas fuertemente, por manos ávidas-
Así los rostros en dos andenes, se miraron,
limitados por llanuras opuestas-
De modo que cuando todo el tiempo se licuó,
Sin ningún sonido externo
Cada uno reverenció el Crucifijo del Otro-
Sin hacer ningún otro comentario-
Suficiente fe, para elevarnos
Atestiguó -al fin, la Tumba-
A esa nueva Boda,
Justificada-tras Calvarios de Amor.
III
Cuando ansiaba, Recuerdo
Justo en el lugar donde me paro-
Detrás de la Ventana que da al Oeste-
Al Agreste Aire -eso era bueno-
Ninguna nevada pudo morderme-
Ninguna helada pudo enfriarme-
Deseo fue lo que me mantuvo caliente-
No un chal de lana Merino-
Cuando temí -Recuerdo-
Era Justo el Día-
Los Mundos yacían al Sol-
De Todos modos la Naturaleza helaba-
Hielos punzantes sobre mi alma
Pesares Azules y Fríos-
El Pájaro cantó alabanzas por doquier
Sólo yo -permanecí inmóvil-
Y el Día en que desesperé-
Esto -si lo olvido-
La Naturaleza hará -que sea Noche-
Después de la puesta del Sol-
La Oscuridad partirá su rostro-
Y le quitará su mirada-
La Naturaleza dudará -ante
La Memoria y Yo-
IV
Mi vida concluyó dos veces antes de terminar-
Aún queda por ver
Si la Inmortalidad revela
Un tercer evento para mí.
Tan grande, tan imposible de concebir
Como ésos que dos veces acontecieron
Partir es todo lo que conocemos del cielo,
Y todo lo que necesitamos del infierno.
V
¡Yo no soy nadie! ¿Quién eres tú?
¿Eres -nadie- Acaso?
¿De modo que ya somos un par?
¡No lo digas! lo divulgarían -¡ya lo sabes!
¡Qué aburrido-ser-Alguien!
Tan impúdico -Como un sapo-
Oír tu nombre- durante todo Junio-
¡Para que te admire un pantano!
VI
Algunos guardan el Sabbath concurriendo al Templo-
Yo lo guardo quedándome en mi Hogar-
Con un Bobolink1 como Director del Coro-
Y un Huerto, por Cúpula-
1 Bobolink: Es un pájaro americano, cantor, que no existe en Europa.
Algunos guardan el Sabbath con el Alba-
Yo sólo uso mis Alas-
Y en lugar de tañir las campanas, llamando al Templo-
Nuestro pequeño Sacristán -canta-
Dios predica notable Sacerdote-
Y el sermón nunca es largo,
Y -en lugar de ir al Cielo, de una vez-
Me estoy yendo desde ahora.
VII
La biblia en un antiguo volumen-
Escrita por deslucidos
Hombres Con la sugerencia de los
Espectros Sagrados-
Los Temas –Belén-
El Edén -la antigua Morada-
Satanás -el Brigadier-
Judas -e1 Gran Traidor-
David -el Trovador-
El Pecado -un distinguido Príncipe
Otros deben resistir-
Los muchachos "creyentes" están muy solos-
Otros muchachos están "perdidos"
Debería tener este Cuento un narrador susurrante-
Y todos los Muchachos vendrían-
El Sermón de Orfeo cautivaba-
No condenaba-
VIII
Publicar -es la Subasta
De la Mente del Hombre-
La Pobreza -Justifica
Una cosa tan tonta
Es posible -pero nosotros- preferiríamos
Ir desde Nuestro Desván
Blanco -Al Blanco Creador-
Ataviar -Nuestra Nieve-
Los Pensamientos pertenecen a Aquél que los dio-
Entonces -es Aquél quien soporta
Su Corpórea ilustración –Vende
El Aire Real
En el Envoltorio -Sé el Mercader
De la Gracia Divina-
Sin reducir el Espíritu Humano
A la Desgracia del Precio