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Emily Dickinson
A SALVO EN SUS CÁMARAS DE ALABASTRO
A salvo en sus Cámaras de Alabastro –
Insensibles al amanecer
Y al mediodía –
Duermen los mansos miembros de la Resurrección –
Viga de raso,
Y Techo de piedra.
Final 1.
La luz se ríe de la brisa
En su Castillo sobre ellos –
Murmura la Abeja en un oído imperturbable,
Trinan los dulces Pájaros en cadencia ignorada –
Ah, ¡Cuánta sagacidad aquí perecida¡
Final 2.
Solemnes pasan los Años, Crecientes, sobre ellos
Los Mundos recogen sus Arcos –
Y los Firmamentos – reman –
Se arrojan Diademas y se rinden los Dogos –
Tácitos como puntos – sobre un Disco de nieve –
Versión de Miguel Artime
A UNA CASA DE ROSA
a una casa de rosa no te acerques
demasiado, que estragos de una brisa
o el rocío inundándola -una gotaabatirán
su muro, amedrentado.
Y atar no intentes a la mariposa,
ni escalar setos del arrobamiento.
Hallar descanso en lo inseguro
está en el mismo ser de la alegría.
ALTIVEZ
Sólo sabemos toda nuestra altura
si alguien le dice a nuestro ser: ¡Levanta!
Y entonces, fiel consigo, se agiganta
hasta llegar al cielo su estatura.
De la vida común sería ley
el heroísmo en el humano ruedo
si no nos doblegáramos al miedo
de vernos y sentirnos como un rey.
Versión de Carlos López Narváez
BUENO ES SOÑAR
Bueno es soñar. Despertar es mejor
si se despierta en la mañana.
Si despertamos a la media noche,
es mejor soñar con el alba.
Más dulce el figurado petirrojo
que nunca alegró el árbol,
que enfrentarse a la solidez de un alba
que no conduce a día alguno.
Versión de José Manuel Arango
CERTIDUMBRE
Yo jamás he visto un yermo
y el mar nunca llegué a ver
pero he visto los ojos de los brezos
y sé lo que las olas deben ser.
Con Dios jamás he hablado
ni lo visité en el Cielo,
pero segura estoy de a dónde viajo
cual si me hubieran dado el derrotero.
Versión de Carlos López Narváez
COLOQUIO
Había muerto yo por la Belleza;
me cercaban silencio y soledad,
cuando dejaron cerca de mi huesa
a alguno que murió por la Verdad.
En el suave coloquio que entablamos,
vecinos en la lúgubre heredad,
me dijo y comprendí: Somos hermanos
una son la Belleza y la Verdad.
Y así, bajo la noche, tras la piedra,
dialogó nuestra diáfana hermandad
hasta que el rostro nos cubrió la yedra
y los nombres borró la eternidad.
Versión de Carlos López Narváez
EMBRIAGUEZ
En jarros tallados en nácar
apuro un licor ignorado…
Tal vez ni del Rhin en las cavas
pudiera mi sed encontrarlo.
Con una embriaguez de rocío,
borracha de incógnitos hálitos,
tabernas de azul diluido
recorro en perpetuos veranos.
Cuando las abejas
y las mariposas,
agobiadas, ebrias,
vuelen de las pomas,
aún libaré yo mi vaso
de extraño licor…
Hasta que los ángeles
me agiten su níveo penacho,
y a los ventanales
celestes se asomen los santos
para contemplarme
borracha de azul y de sol.
Versión de Carlos López Narváez
EN MI FLOR ME HE ESCONDIDO
En mi flor me he escondido
para que, si en el pecho me llevases,
sin sospecharlo tú también allí estuviera…
Y sabrán lo demás sólo los ángeles.
En mi flor me he escondido
para que, al deslizarme de tu vaso,
tú, sin saberlo, sientas
casi la soledad que te he dejado.
Versión de L.S.
EN MI JARDÍN AVANZA UN PÁJARO
En mi jardín avanza un pájaro
sobre una rueda con rayos –
de música persistente
como un molino vagabundo –
jamás se demora
sobre la rosa madura –
prueba sin posarse
elogia al partir,
cuando probó todos los sabores –
su cabriolé mágico
va a remolinear en lontananzas –
entonces me acerco a mi perro,
y los dos nos preguntamos
si nuestra visión fue real –
o si habríamos soñado el jardín
y esas curiosidades –
¡pero él, por ser más lógico,
señala a mis torpes ojos –
las vibrantes flores!
¡Sutil respuesta!
Versión de Silvina Ocampo
ENSUEÑO
Para fugarnos de la tierra
un libro es el mejor bajel;
y se viaja mejor en el poema
que en el más brioso y rápido corcel
Aun el más pobre puede hacerlo,
nada por ello ha de pagar:
el alma en el transporte de su sueño
se nutre sólo de silencio y paz.
Versión de Carlos López Narváez
ES LA DICHA UN ABISMO…
¿Es la dicha un abismo por lo tanto
que no me deja dar un paso en falso
por miedo a que el calzado se me arruine?
Prefiero que mis pies se den el gusto
a cuidar los zapatosporque
en cualquier zapatería una
puede comprar
un nuevo Par-
Mas la dicha se vende una vez sola.
Perdida la patente
nadie podrá comprarla nunca más-
Díganme, pies, decidan la cuestión
¿debe cruzar la señorita, o no?
¡Expídanse, Zapatos!
Versión de Roberto Facceti
ESTATURA
Poder discrecional tuve en mi mano
y con denuedo contra el mundo fui;
dos veces temeraria lo he afrontado
tan sólo con la honda de David.
Aunque la piedra le arrojé segura
fui sólo yo la que me desplomé:
¿de Goliat fue muy grande la estatura
o quizá fue mayor mi pequeñez?
Versión de Carlos López Narváez
MI VIDA SE DETUVO – UN ARMA CARGADA
Mi vida se había parado – un Arma Cargada –
en los Rincones – hasta que un día
el Dueño pasó – me identificó –
y me llevó lejos –
Y ahora vagamos por Bosques Soberanos –
y ahora cazamos a la Cierva –
y cada vez que hablo por él –
las Montañas contestan diligentes –
Y sonrío, tal luz cordial
sobre el resplandor del valle –
es como si una cara Vesuviana
hubiera dejado su voluntad a su paso –
Y cuando en la noche – acabado nuestro buen día –
guardo la cabeza de mi amo –
Es mejor que haber compartido
la profunda almohada de plumón –
De Su enemigo – soy enemigo mortal –
ninguno se agita por segunda vez –
en quién pongo un ojo amarillo –
o un pulgar enfático –
Aunque Yo así como él – podamos vivir largamente
él debe vivir más -que Yoporque
yo tengo el poder de matar,
Sin -el poder de morir –
Versión de Miguel Artime
MORIR NO DUELE MUCHO
Morir no duele mucho:
nos duele más la vida.
Pero el morir es cosa diferente,
tras la puerta escondida:
la costumbre del sur, cuando los pájaros
antes que el hielo venga,
van a un clima mejor. Nosotros somos
pájaros que se quedan:
los temblorosos junto al umbral campesino,
que la migaja buscan,
brindada avaramente, hasta que ya la nieve
piadosa hacia el hogar nos empuja las plumas.
Versión de L.S.
PEQUEÑEZ
Es cosa tan pequeña nuestro llanto;
son tan pequeña cosa los suspiros…
Sin embargo, por cosas tan pequeñas
vosotros y nosotras nos morirnos.
Versión de Carlos López Narváez
PODRÍA ESTAR MÁS SOLA SIN MI SOLEDAD…
Podría estar más sola sin mi soledad,
tan habituada estoy a mi destino,
tal vez la otra paz,
podría interrumpir la oscuridad
y llenar el pequeño cuarto,
demasiado exiguo en su medida
para contener el sacramento de él,
no estoy habituada a la esperanza,
podría entrometerse en su dulce ostentación,
violar el lugar ordenado para el sufrimiento,
sería más fácil fallecer con la tierra a la vista,
que conquistar mi azul península,
perecer de deleite.
Versión de L.S.
POEMA XXXVII
Corazón, le olvidaremos
en esta noche tú y yo.
Tú, el calor que te prestaba.
Yo, la luz que a mí me dio.
Cuando le hayas olvidado
dímelo, que he de borrar
aprisa mis pensamientos.
Y apresura tu labor
no sea que en tu tardanza
vuelva a recordarle yo.
Versión de L.S.
POEMA CXXVIII
Dame el ocaso en una copa,
enumérame los frascos de la mañana
y dime cuánto hay de rocío,
dime cuán lejos la mañana saltadime
a qué hora duerme el tejedor
que tejió el espacio azul.
Escríbeme cuántas notas habrá
en el nuevo éxtasis del tordo
entre asombradas ramascuántos
caminos recorre la tortugacuántas
copas la abeja comparte,
disoluta del rocío.
También, ¿quién puso la base del arco iris,
también, quién guía las esferas dóciles
por juncos de azul flexible?
¿Qué dedos atan las estalactitasquién
cuenta la plata de la noche
para saber si nadie está en deuda?
¿Quién edificó esta casita albana
y cerró herméticamente las ventanas
que mi espíritu no puede ver?
¿Quién me dejará salir un día de gala
con implementos de vuelo,
fugaz pomposidad?
Versión de Silvina Ocampo
POEMA DCCXXXIX
Muchas veces pensé que la paz había llegado
cuando la paz estaba muy lejoscomo
los náufragos- creen que ven la tierraen
el centro del mary
luchan más débilmente -sólo para probar
tan deshauciadamente como yocuántas
ficticias costasantes
del puerto hay-
Versión de Silvina Ocampo
POEMA DCCLXXXIII
Los pájaros empezaron a las cuatroel
período del albauna
música numerosa como el espaciopero
aledaña al díano
podía medir su fuerzasus
voces se derrochaban
como arroyo al arroyo se entrega
para multiplicar el estanque.
Sus testigos no estabanexcepto
un hombre fortuitoen
casera vestimenta ataviadopara
enfrentar la mañanano
era por aplausosque
yo podía atestiguarsino
por éxtasis independiente
de deidad y de hombresa
las seis, el diluvio pasóningún
tumulto hubo
de vestimenta o de partiday
asimismo la banda había voladoel
sol absorbió el esteel
día controló el mundoel
milagro introducido
fue olvidado, cumplido.
POEMA DCCCXV
El lujo de entender
el lujo sería
de mirarte una sola vez
y volverme un Epicuro
cualquiera de tus presencias sirve
de futuro alimento
apenas recuerdo haber muerto de hambre
tan bien surtida estaba –
el lujo de meditar
el lujo era
darme el festín de tu semblante
otorga suntuosidad
en días habituales, cuya lejana mesa
como la certidumbre recuerda
está puesta con una sola migaja
la conciencia de ti.
PONIENTE
Velámenes de púrpura se mecen
con suavidad en mares de narciso;
marineros fantásticos se esfuman
y queda el muelle en la quietud sumido.
PRESENTIMIENTO
Presentimiento es esa larga sombra
que poco a poco avanza sobre el césped
cuando el sol sus imperios abandona…
Presentimiento es el susurro tenue
que corre entre la hierba temerosa
para decirle que la noche viene.
Versión de Carlos López Narváez
SELECCIÓN
De las almas creadas
supe escoger la mía.
Cuando parta el espíritu
y se apague la vida,
y sean Hoy y Ayer
como fuego y ceniza,
y acabe de la carne
la tragedia mezquina,
y hacia la Altura vuelvan
todos la frente viva,
y se rasgue la bruma…
yo diré: Ved la chispa
y el luminoso átomo
que preferí a la arcilla.
Versión de Carlos López Narváez
SENTÍ UN FUNERAL EN MI CEREBRO
Sentí un funeral en mi cerebro,
los deudos iban y venían
arrastrándose -arrastrándose -hasta que pareció
que el sentido se quebraba totalmente –
y cuando todos estuvieron sentados,
una liturgia, como un tambor –
comenzó a batir -a batir -hasta que pensé
que mi mente se volvía muda –
y luego los oí levantar el cajón
y crujió a través de mi alma
con los mismos botines de plomo, de nuevo,
el espacio -comenzó a repicar,
como si todos los cielos fueran campanas
y existir, sólo una oreja,
y yo, y el silencio, alguna extraña raza
naufragada, solitaria, aquí –
y luego un vacío en la razón, se quebró,
caí, y caí –
y di con un mundo, en cada zambullida,
y terminé sabiendo -entonces –
Versión de Silvina Ocampo
SOY NADIE
Soy nadie. ¿Tú quién eres?
¿Eres tú también nadie?
Ya somos dos entonces. No lo digas:
lo contarían, sabes.
Qué tristeza ser alguien,
qué público: como una rana
decir el propio nombre junio entero
para una charca admiradora.
Versión de L.S.
TAN LEJOS DE LA PIEDAD COMO LA QUEJA
Tan lejos de la piedad, como la queja –
tan frío a la palabra -como la piedra –
inconmovible a la revelación
como si mi oficio fuera de hueso –
tan lejos del tiempo -como la historia –
tan cerca de uno mismo -hoy –
como niños, a las bufandas del arco iris –
a la puesta de sol a su juego amarillo
a los párpados en el sepulcro –
¡cuán mudo yace el danzarín –
cuando las revelaciones del color se rompen –
y resplandecen -las mariposas!
Versión de Silvina Ocampo
UN SUEÑO LARGO, LARGO
Un sueño largo, largo, un ya famoso sueño,
que señales no da de que se está acercando el día,
pues no mueve ni un párpado el durmiente:
un sueño independiente y apartado.
¿Pereza como ésta se vio nunca?
En orilla de piedra,
bajo el calor, dejar pasar los siglos
y ni una vez mirar si el mediodía llega.
g
yo soñe una vez u un ser que al solo ver ma hase en loqueser yo por ese seryo la amo y eso a de ser por que sin ella boy yo a enloqueser